Cómo reducir tu huella de carbono
Nuestro estilo de vida moderno es muy dañino para la naturaleza, por lo que vamos a encontrar diversas maneras de reducir nuestra huella de carbono. Nuestra propuesta es que podamos hacer una reducción progresiva, es decir, eligiendo de a una acción por vez. De esta forma, podremos convertir el cambio en hábito y afianzarlo al corto plazo. Una vez que esa conducta fluya, podremos sumar otro cambio. Así es como generamos un hábito sostenible.
Si querés repasar qué es la huella de carbono y calcular tu propia huella, podes hacerlo ingresando a este artículo haciendo click aquí.
Muchas veces nos vemos limitados a reducir nuestra huella de carbono por motivos sociales o económicos, pero siempre hay posibilidades de colaborar con el cuidado del planeta. Un pequeño cambio de hábito ayuda a reducir nuestra emisión de gases. Si no tenemos posibilidades de cambiar ningún hábito personal podemos colaborar firmando proyectos ecológicos, difundiendo información, manifestándose, reclamando políticas públicas, o haciendo un voluntariado. El sistema capitalista actual nos acorrala sin tener oportunidades de poder consumir más responsablemente, ya sea por dinero, tiempo o disponibilidad. Hay que ir deconstruyendo esta cultura de plástico y lograr que los productos naturales, sanos y locales estén al alcance de todas las personas sin distinciones.
En general, si decidimos consumir materiales más respetuosos con la naturaleza o de producción local, suelen ser más caros que comprar los plásticos que vienen de China. De todas formas, si podés reducir tu consumo, vas a poder reasignar presupuesto para colaborar con los productores locales y el medio ambiente.
Cómo reducir mi huella de carbono:
Ahorrá Energía
La mayoría de la energía que usamos proviene de combustibles fósiles no renovables. No sólo es energía que aporta mucho carbono al ambiente, sino que son recursos limitados aunque en la actualidad los usemos como fuente inagotable.
Algunos consejos para reducir la energía son:
- Apagar las luces que no usamos.
- Utilizar termostato de calefacción o refrigeración.
- Evitar pérdidas de grifos de agua o caños.
- Desconectar electrodomésticos sin uso (también vale para el cargador del celular o la computadora).
- Razonar y reducir consumo de agua corriente.
Poné en práctica las 5 erres
Con un estilo de vida basado en las 5 erres no sólo vas a reducir tu huella de carbono, sino que vas a descubrir un hermoso mundo donde resignificarás todo.
- Rechazar: decidir no emprender una tarea o una acción de consumo si no es necesaria. Pensá bien si realmente necesitas comprar un producto.
- Reducir: minimizar consumos materiales y energéticos o la frecuencia de acción de consumo. Si no podemos rechazarlo, reducir la frecuencia o la cantidad.
- Reutilizar: usar algo para el mismo fin o darle un mejor uso. Por ejemplo, un frasco grande de plástico puede convertirse en una buena maceta.
- Reparar: restablecer el funcionamiento de las cosas. En vez de comprar algo nuevamente, analizar la posibilidad de repararlo.
- Reciclar: descomponer en elementos o materiales más básicos. En este punto podemos nombrar el compostaje y el reciclado de materiales inorgánicos como vidrio, papel, cartón, plástico, aluminio.
Trasladate sosteniblemente
Intentá trasladarte de la manera más sostenible. Si es un trayecto corto podés hacerlo caminando o en bicicleta. Sino priorizá el transporte público por sobre el auto, y si usas auto intentá compartirlo lo más que puedas.
Consumí responsablemente
- Priorizá los productos locales y regionales. En general, a mayor distancia del lugar de fabricación mayor va a ser la huella de carbono.
- Elegí materiales reutilizables o de fácil reciclado: reducí el consumo de plástico. Es uno de los peores materiales porque se recicla muy poco porcentaje en comparación a otros. Elegí madera, materiales biodegradables, papel, cartón o vidrio sobre plástico.
- El Consumo es político: si cada vez más personas consumen vegetales agroecológicos o envases biodegradables, se ejercerá presión social para que las empresas y los estados respondan ante la demanda.
Alimentate saludablemente
La producción actual de alimentos de origen animal requiere una gran cantidad de combustibles fósiles. En Europa por ejemplo, para producir 1 vaso de leche, es necesario 1 vaso de petróleo. Por esto, una buena acción para reducir tu huella de carbono es aumentar el consumo de granos, semillas y vegetales. No significa que dejes de consumir carnes, pero sí, aumentar la diversidad de alimentos.
Otra forma de consumir alimentos de manera responsable hacia tu persona y con el medio ambiente es adquiriendo productos locales, regionales y de estación. Además, estás colaborando con la economía de los productores regionales
Una banana de Ecuador se puede conseguir tanto en Buenos Aires como en Wellington. Claramente debe llevar muchos químicos que le alarguen la vida, utilizando muchos litros de petróleo para transportarlas.
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Luego de leer este artículo, no vas a poder decir: “No sé cómo reducir mi huella de carbono”. Hay múltiples opciones, ¿con cuál vas a empezar? Te leemos en los comentarios.

