Los Principios de Permacultura

El desafío revolucionario de la Permacultura es tan grande que para facilitar la tarea se crearon guías de aplicación llamadas Principios de Permacultura. Se distinguen dos tipos de principios, éticos y de diseño.

Los principios de permacultura se aplican a todos los ámbitos de la vida, personal, social, político y económico.

Anteriormente hemos desarrollado a pleno el concepto de Permacultura. Para repasarlo y conocer sus orígenes, podés leer esta nota. 

Principios Éticos de Permacultura

La ética actúa restringiendo el instinto de supervivencia y el accionar egoísta que suele guiar el comportamiento de la sociedad moderna. Es un mecanismo inclusivo que tiene como objetivo el bien común. Los principios éticos de permacultura son 3:

  • Cuidado de la Tierra: el suelo vivo es un sistema balanceado. Es el soporte de la vida del planeta. Es necesario cuidar la tierra para prosperar como sociedad. Debemos reflexionar cómo impactan nuestras acciones en la salud de la tierra y reducir al máximo nuestra huella. Sin tierra no hay vida.
  • Cuidado de las Personas: en primera instancia debemos atender nuestro propio cuidado para luego poder alcanzar el bien común. Es necesario desarrollar una sociedad inclusiva, en donde todas las personas puedan cubrir sus necesidades básicas. Nuestra acción siempre debe iniciarse en nosotros y luego ir escalando desde los círculos más próximos hasta los más alejados.
  • Repartición Justa y redistribución de los excedentes: el camino hacia una sociedad inclusiva requiere una redistribución de los recursos. La brecha entre ricos y pobres cada vez es más grande. No es un camino sostenible porque, al contrario de lo que se piensa, el consumo de los ricos más que la reproducción de los pobres es la clave de la insustentabilidad global. Debemos transformar la sociedad consumista en una sociedad productiva y responsable.

Principios de Diseño de Permacultura

Los principios de diseño permacultural provienen del pensamiento sistémico, un modo de percibir el mundo que evalúa todos los elementos como parte de un todo. Es decir, se considera que un objeto no está sólo en este mundo, sino que está dentro de un sistema y depende de su funcionamiento.

En total son 12 principios de diseño que actúan como guías para poner en práctica un estilo de vida sostenible.

  1. Observa e interactúa: La observación es la fuente para el diseño de modelos de baja energía. Observar requiere reconocer patrones y apreciar los detalles de la naturaleza. Cuando hablamos de observación, nos referimos a una observación multisensorial. No sólo los ojos procesan información, sino que todos los sentidos nos ayudan a reconocer los patrones naturales. Al comprender estos patrones podremos interactuar e intervenir sacando provecho de ellos sin alterar su flujo. Un ejemplo es que mediante la observación de un terreno podremos identificar las zonas más fértiles por su vegetación.
  2. Captura y almacena energía: una vez reconocidos los patrones naturales, es vital aprovechar esa energía para reconstruir el capital natural y obtener un rendimiento que cubra nuestras necesidades. Este principio hace hincapié en el almacenamiento de la energía para poder ser utilizada cuando lo necesitemos. Las fuentes de energía son el sol, el viento y los flujos de escorrentía. Un ejemplo concreto de almacenamiento de energía es el desarrollo de un sistema forestal. Los árboles captan energía solar que se traduce en recursos maderables que nos permitirán calefaccionar un hogar en invierno.
  3. Obtén un rendimiento: para poder mantener el sistema en funcionamiento y en crecimiento, es necesario obtener beneficios. Estos beneficios funcionan como recompensas que estimulan el sistema que los generó. Si no comemos hoy, no podremos continuar plantando árboles para las próximas generaciones.
  4. Aplica la autoregulación y acepta la retroalimentación: hay que lograr que nuestros sistemas apliquen la mayor autoregulación posible. De esta forma, nuestra intervención no será muy demandada, reduciendo así el trabajo duro y el gasto energético. Para alcanzar un nivel alto de autoregulación es necesario comprender la retroalimentación positiva y negativa que existe en la naturaleza. La retroalimentación positiva es una amplificación del estímulo. Actúa como el acelerador para captar más energía. En cambio, la retroalimentación negativa inhibe el estímulo, previniendo que el sistema se vuelva inestable.  Al diseñar una huerta debemos lograr que se autorregule para reducir nuestra intervención. Por ejemplo, si elegimos plantas de raíz profunda, podrán extraer humedad de la profundidad y abrirán las capas del suelo para almacenar más humedad. De esta forma podremos reducir el riego.
  5. Usa y valora los servicios y recursos renovables: los recursos renovables son los que se obtienen de las plantas, los animales, el suelo vivo y el agua. Se renuevan y reemplazan a través de procesos naturales. Es muy importante tener conciencia y valorar estos servicios porque nos permitirán reducir los recursos no renovables. Por ejemplo, un sistema de Juncos brinda un servicio de tratamiento de aguas grises, purificando el agua y devolviéndola a la tierra.
  6. Deja de producir residuos: debemos acostumbrarnos a un sistema cíclico y no lineal. En el mundo natural no existe la basura, todo se transforma. Para esto podemos poner en funcionamiento las 5 erres. Rechazar el consumo, Reducir los materiales y energías, Reutilizar, Reparar en vez de volver a comprar, y Reciclar. Un ejemplo para reducir la basura es reciclar la materia orgánica con un sistema de compostaje. De esta forma, los restos vegetales vuelven a la tierra. Para aprender más sobre compostaje, lee esta nota sobre compost.
    principios de permacultura

    Reciclado de Materia Orgánica

  7. Diseña de los patrones a los detalles: los sistemas complejos que funcionan tienden a evolucionar de sistemas más sencillos. Por esto es más importante reconocer el patrón apropiado más que entender todos los detalles. El diseño permacultural trabaja con zonas de intensidad de uso con un punto focal que suele ser la vivienda. Los sectores más cercanos a la vivienda serán los de mayor eficiencia e intensidad. Por ejemplo, colocaremos la huerta en el primer sector desde la casa ya que necesitaremos regar con frecuencia. Si colocamos muy lejos la huerta, es probable que pierda eficiencia por falta de riego o atención.
  8. Integra más que segregar: Las relaciones entre elementos es más importante que los elementos mismos. La permacultura pondera la construcción de relaciones simbióticas y de beneficio mutuo, a diferencia de la cultura moderna que se enfoca en la competencia y la depredación. De esta forma las funciones importantes del sistema son sostenidas por muchos elementos. En el caso que un elemento falle, habrá otros de respaldo. Un ejemplo de este principio son las cooperativas de trabajo o la vida en pequeñas comunidades.
  9. Usa soluciones lentas y pequeñas: los sistemas descentralizados y de pequeña escala suelen ser los más eficientes, como así también los procesos a largo plazo. Generalmente las soluciones rápidas no obtienen un buen resultado. Por ejemplo, los árboles de crecimiento rápido generan madera de baja calidad, mientras que los de crecimiento lento producen madera de alta calidad y resistente.
  10. Usa y valora la diversidad: cuanto mayor es la diversidad mayor será la estabilidad. La diversidad es el resultado del equilibrio en la naturaleza. Frente a condiciones cambiantes, la diversidad aportará senderos alternativos para mantener el balance. El capitalismo y la globalización atentan contra la diversidad, no sólo la natural, sino la cultural también. Un ejemplo en el plano social son los parlamentos. Los consensos serán el resultado de los aportes de los diferentes bloques políticos.
  11. Usa los bordes y valora lo marginal: los eventos más importantes se dan en los bordes. La expansión de lo marginal puede incrementar la productividad y estabilidad del sistema. Hay que diseñar el borde como una oportunidad más que un problema. Un ejemplo de borde en el paisaje son las costas de los ríos. Encontraremos mucha diversidad entre el sector terrestre y un río. Son zonas húmedas que permiten el crecimiento de especies vegetales diversas y la visita de múltiples animales. En la orilla el sol puede penetrar por el agua y dejar crecer vegetación bajo el agua.
  12. Usa y responde creativamente al cambio: la durabilidad de los sistemas dependerá de la flexibilidad y el cambio. El objetivo es alcanzar una estabilidad dinámica para ir adaptándonos a los cambios. Un ejemplo es la sucesión ecológica. En un terreno poco fértil se pueden plantar árboles pioneros que fijan nitrógeno y brindan refugio a los árboles comestibles de crecimiento lento.

Los principios de Permacultura ofrecen un marco para la construcción de una sociedad sostenible. El objetivo es integrar todos los principios y tener una mirada amplia y sistémica de todos los ámbitos de la vida.

Referencias:

David Holmgren. «Permacultura: principios y senderos más allá de la sustentabilidad».